Es muy importante recordar que el facilitador, maestro y discipulador, debe leer los cuentos y ver los videos antes de las sesiones de ministración de sanidad, pero es fundamental que mientras lees cada cuento puedas mirar el significado de lo que se está diciendo en el mismo. ¿Por qué? Porque debes permitir que Dios obre y sane tu corazón en cada tema antes de poder enseñar y proyectarlo a los niños, ya que no será un conocimiento teórico sino que vas a impartir de lo que Dios ha hecho en tu corazón.
Para ello, es necesario, que primero invites a Dios antes de cada lección a que se revele y restaure cada área de tu corazón, te hable y limpie para que puedas experimentar Su vida, antes de cada sesión en la que serás un instrumento de bendición para cada niño.
Muy pronto te estaremos invitando a que seas parte de un entrenamiento de 13 semanas en donde abordaremos cada uno de los mismos temas que abarca el programa de Restaurando una nueva generación, pero esta vez dirigido a facilitadores, maestros y discipuladores.
Prepara tu corazón para esta tarea y servicio sabiendo, que serás usado como un instrumento para que los niños y sus familias se acerquen a Jesús, la meta es que ellos conozcan más a Dios, no simplemente un programa de sanidad.
Mat 19:14 Jesús dijo: «Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos.»